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viernes, 9 de diciembre de 2011

Cuando el fútbol escribe sobre su propia carretera


- Bernardo Añor y Pedro Aristeguieta dejan plasmado sus vivencias del balompié en “Carreteras de Fútbol”
·          - La obra recoge todo un sinfín de experiencias en sus distintos viajes motivados por este deporte
·          - Sostienen que el lector se encontrará la fuerte vinculación de la actividad con la política, la economía y religión 
 
Cuando Bernardo Añor y Pedro Aristeguieta decidieron plasmar  sus experiencias en un libro, lo hicieron con la intención de compartir los relatos alrededor de la pasión que los ha movido desde niño. Los dos tienen muchas cosas en común, pero la más resaltante es que son padres de jóvenes futbolistas que, hoy en día brillan con luz propia.  
Recientemente presentaron su obra “Carreteras de Fútbol”, que recoge las vivencias de ambos en aquellos caminos que el balompié les trazó desde hace unos años. “Todo comenzó cuando Bernardo y yo, iniciamos una serie de viajes cuando éramos miembros de la Junta Directiva del Loyola FC, para acompañar a nuestros hijos, que eran miembros del equipo del Colegio San Ignacio”, señala Aristeguieta, padre de Fernando, actual jugador del Caracas FC.
Añor, ex futbolista miembro de la selección nacional por más de 15 años y padre de los jugadores Bernardo Luis, Javier, Vanessa y Juan Pablo, sintetiza la principal razón que tiene el texto. “La idea es aportar al fútbol venezolano, resaltando todo lo positivo desde los ochenta hasta la reciente Copa América”.  
En esas travesías incluyeron traslados a países europeos como Italia, España y Suecia. También se aventuraron por algunos países de Sudamérica, justo cuando sus vástagos formaron parte de las diferentes selecciones nacionales de categoría menor, en representación del país. “Y cuando ya los muchachos crecieron y se hicieron profesionales, los viajes se hicieron por las diferentes ciudades de toda Venezuela”, agrega Aristeguieta.
“Nuestras esposas, Adriana y Anabel que nos acompañaban en esos viajes, tenían que calarse que estuviésemos hablando permanentemente de fútbol (risas). Un día, Anabel (la esposa de Pedro) nos dijo, medio en serio y medio en broma, que por qué no recogíamos esa experiencia en un libro y nos gustó la idea. Le tomamos la palabra”, indica Añor.
Pedro y Bernardo afirman que ellas, heroínas en todo este transitar, tienen tanta vivencias como ellos, que muy bien pudieran atreverse a hacer otro libro. “Pedro tiene 22 años de casado y yo voy a cumplir 25. Ellas han sido claves en que todo esto saliera como está saliendo”, sostiene.  
El largo recorrido por aire y sobre todo por carretera, fueron dejando vivencias importantes que quisieron dejar constancia. “Cada uno de estos viajes, te va dejando una experiencia, te va dejando unos conocimientos. Son viajes 24 horas de puro fútbol”, agrega Pedro. “Nos topamos con muchos viejos amigos, entrenadores, periodistas, dirigentes que te van ilustrando con su propia visión de la actividad”.
La importancia del fútbol
Sostiene que la motivación de hacer un libro ha sido la evolución que ha tenido el fútbol venezolano. “Quisimos resaltar la importancia que tiene el balompié en el quehacer diario y en la realización de un país”, manifiesta Aristeguieta
Dicen con humildad que el lector se encontrará una pasión muy grande por el fútbol, la propia historia del balompié, contado bajo el punto de vista de los autores. “También encontrarán diversos temas de la vida como la política, la economía, la religión vinculados estrechamente con el fútbol”, sostiene Aristeguieta.  “Es mostrarle al quien decida leernos, que el fútbol es una forma importante de realización, que puede ser la vía en la vida”, complementa Añor. 
En su recorrido por esas carreteras, señalan que quien decida también emprender ese viaje junto a ellos, se topará con valiosos testimonios de personas vinculadas al fútbol, que le brindan una dimensión especial a todo lo que Añor y Aristeguieta van contando. 
Ambos coinciden que esta historia continuará y que habrá más carreteras de fútbol por transitar. “Ojala sea así. Nosotros lo disfrutamos tanto. Quizás sigamos con los viajes, de pronto haya otras carreteras”, afirma Pedro. “Aquí no termina. Se van a abrir más vías si llegamos a ir al Mundial. También vendrán más personas que aporten al fútbol”, recoge Añor, quien asegura haber aportado como futbolista algo que las actuales generaciones comienzan a disfrutar.
“De clasificarnos, va a tener un significado invalorable. Va a cambiar la propia sociología del país, en la forma de pensar del venezolano y cuando eso suceda va a haber muchas carreteras de fútbol. Eso se va a extender como un fenómeno social”, concluye Aristeguieta.
Es que esta travesía que va sumando sus primeros kilómetros, pareciera que no acaba aquí. Que la historia seguirá, ya que ambos tienen más hijos, a nivel universitario, juvenil y colegial, que seguramente les permitirá proseguir esas historias que enriquecerán esos caminos que solo este deporte sabe brindar en esas carreteras de fútbol.




   
“Carreteras de Fútbol” es de la colección Simplemente Fútbol de la Editorial Melvin. El texto se puede conseguir en todas las librerías Las Novedades y Tecni-ciencia Libros. Un buen regalo para estas Navidad.





El derby más esperado y de mayor paridad


- Real Madrid y FC Barcelona se miden mañana por séptima vez en el año, en el duelo más equilibrado entre ambos  

  • El cuadro merengue llega en un gran momento de juego, mientras el ‘Barça’ con menos fuerza lejos de casa
  • Los catalanes se mantienen invicto en la capital española desde que Pep Guardiola es su entrenador
 
El 2011 pasará a la historia como el año en que más se vieron las caras el Real Madrid y FC Barcelona. Mañana en el Santiago Bernabéu de la capital española, madridistas y catalanes se enfrentarán por séptima vez en ese período, el primero en lo que corresponde a la temporada 2011-2012.
A diferencia de los duelos del pasado reciente, esta edición del derby español será el más parejo y equilibrado. Las cosas han cambiado un poco. El cuadro merengue ya puede presumir de tener un equipo compacto, al mismo nivel del todopoderoso Barcelona. Ahora el equipo de José Mourinho ya no tiene que mirar por delante a su rival, sino a través del rabo del ojo. Los madrileños son líderes con 37 puntos, tres más que los azulgranas, que tienen un partido de más, debido a sus futuros compromisos en el Mundial de Clubes.
            Siempre se ha dicho que los segundos años de los equipos que ha dirigido el técnico portugués son mejores. Lo hizo con el Oporto en Portugal, con el Chelsea, donde obtuvo un título en la ‘Premier League’ y también con el Inter en Italia. Y con este Madrid se nota que ha tenido un incremento en el nivel de fútbol en todas sus líneas. Muestra un engranaje, que antes no se veía y una contundencia letal, que por ahora, le dan ese merecido lugar en la tabla de clasificación. Es el mejor momento en la era ‘Mou’.
            Hay números que convalidan la gran actualidad del Madrid. Lleva 15 victorias consecutivas entre Liga y ‘Champions’ con actuaciones soberbias que dejan claro que está para grandes cosas. Esta temporada firma pleno de triunfos de local. Es el único que ha ganado todo lo que ha jugado en Liga en su estadio. Seis de seis, con 28 goles a favor y siete en contra. Una media goleadora de 4,6 goles por encuentro.
En lo táctico, no ha habido mucha modificación. Solo la mudanza de Sergio Ramos al centro de la defensa y la ubicación de Lass Diarrá como lateral por la derecha. Xabi Alonso es el cerebro y el que le dará una salida limpia al juego. Las bandas están más reforzadas con un Ángel Di María más maduro y un Cristiano Ronaldo más letal. Por el medio, Mezut Ozil aportará la magia y adelante, Karim Benzema será el referente de ataque o si no, lo será Gonzalo Higuaín, ambos en un gran momento. Es posible que Mourinho vuelva a apostar por alguno de sus entramados defensivos, sabedor que a este ‘Barça’ no se le puede jugar ceder nada. 
Vencer o despedirse
            El Barcelona llega con la poción de talento puro, fórmula que le ha brindado el mayor de los éxitos en su historia. Sin embargo, este cuadro azulgrana no se ve tan contundente como suele serlo. Si bien en casa, muestra una superioridad inmensa, fuera de ella, no posee la misma pegada de la temporada pasada. Ha cedido muchos puntos lejos del Camp Nou, que por ahora paga con el segundo lugar en la tabla.
            A pesar de ello, este Barcelona es difícil que genere dudas. Lionel Messi volverá a ser el hombre de la película. El argentino está cerca de su tercer Balón de Oro, y una actuación magistral, despejaría las dudas de quienes todavía no están convencidos de que es el mejor del mundo. La temporada pasada, Messi marcó tres goles en los encuentros disputados contra el Real Madrid. Será junto a Xavi e Iniesta los directores de la sinfonía azulgrana, que buscará como siempre, el control del balón. 
            La duda de Pep Guardiola pasa si apostará por una defensa de tres o se decantará por la tradicional de cuatro. Sin embargo, muchos creen que no arriesgará ante la potencia ofensiva del Madrid. Desde que Guardiola asumió la dirección, los azulgranas nunca han perdido en feudo blanco, donde presentan balance de tres victorias y dos empates. Y en el global, el técnico catalán ha ganado siete de sus 11 enfrentamientos. Su única derrota ante el gran rival fue en Valencia, por la pasada final de Copa del Rey.
Hay algo que este duelo pudiera generar y es un nuevo enfrentamiento entre Mourinho y Guardiola. El portugués se ha mostrado esta temporada más cauto y hasta extrañamente respetuoso. El catalán, siempre decente, no escatima elogios para su rival. Así asoma el duelo entre dos entrenadores de métodos radicalmente diferentes pero evidentemente ganadores. En teoría, el derby promete juego de alto nivel e intensidad. De ganar el Madrid, sacará una ventaja notable, de hacerlo el Barcelona, acortará distancias para dejar la tensión hasta el final. Un empate colocará las espadas en alto, en el duelo entre los mejores clubes del mundo.   
 Danza de millones
La cotización de ambas plantillas que se medirán mañana sobrepasa los 1.500 millones de dólares. El plantel del Barcelona está mejor cotizado con 817 millones contra 715 del Real Madrid. El cuadro catalán tiene al futbolista mejor cotizado del mundo, Lionel Messi, al que el sitio Transfer Market le asigna 135 millones de la moneda norteamericana. Cristiano Ronaldo, quien le sigue en la lista de mejor valorados, llega a 121 millones.
 Los duelos en el Bernabéu
Real Madrid y Barcelona se han enfrentado 81 veces en el Santiago Bernabéu. De estos enfrentamientos, el Real Madrid ha ganado en 50 ocasiones, se han producido 15 empates y 16 veces el Barça ha salido victorioso.
El dato: El ‘Barça’ llega al clásico con un título oficial más que el Real Madrid (76-75). Esto no ocurría desde hacía 49 años.



jueves, 17 de noviembre de 2011

Sueño con los pies en la tierra


Al cabo de las cuatro primeras jornadas de la eliminatoria, que representa un cuarto del camino de este proceso, Venezuela se ubica colíder de las eliminatorias con 7 puntos. Posee un rendimiento de 58%, por lo que si el clasificatorio acabara hoy, la Vinotinto estaría lista para viajar a Brasil. Ha sido el mejor arranque que ha tenido la selección nacional en este sistema. Las cifras señalan que si bien no es la selección más goleadora, es de las menos tantos ha encajado.
El discurso discreto es el que debe privar ante este ambiente de euforia que embarga al país. El equipo viene sacando los resultados lejos de ser una selección, que se caracteriza por su juego agradable a la retina. Por el contrario, se aferra al juego práctico pero muy efectivo. Sus basas no son muchas pero sí muy rendidoras, como el juego aéreo, la pelota quieta y la media distancia.
Otros ingredientes como es el orden y la solvencia defensiva resaltan en el funcionamiento de equilibrio del equipo. Hasta hace unos meses atrás, la línea de fondo era el tema que más preocupaba, y hoy es quizás, es el sector más seguro y que mejor garantías le brinda al seleccionador nacional, César Farías.
El triunfo de Bolivia y el empate ante Colombia, demuestran cualidades antes insospechadas en una selección nacional. Ahora el equipo no cae en distracciones, y no decae ante la adversidad. Mantiene una entereza para revertir la situación. Hay una madurez inmensa, de alguien que tiene dominio de la escena. Exhibe una personalidad que solo se ven en selecciones grandes. De eso se trata. La selección domina el escenario. Además, la llegada de los “extranjeros” le da una fisonomía distinta. Son jugadores curtidos que le dan un plus especial a la selección. Como se trata de jugadores hechos en otro fútbol, le dan una gama de variantes al técnico, dependiendo de las características. Por ejemplo, Fernando Amorebieta le da una seguridad a la defensa, como sabueso tras una presa. Conoce el oficio y le brinda además, mucha confianza a Vizcarrondo. El jugador del Olimpo ha crecido a pasos agigantados. Se ha convertido en un versátil zaguero. Brinda créditos en la fase defensiva, porque achica con criterio y le agrega una fase de insigne goleador. ‘Vizca’ ya lleva 7 goles, siendo toda una revolución en esta fase.
El camino que viene será aún más difícil. Serán duelos muy complicados y seguramente también llegarán las derrotas. Es el complemento de una primera vuelta, la más dura en disputa. El primer duelo será con el líder de la eliminatoria, Viene Uruguay en Montevideo, sin duda la mejor selección del momento. Luego llega Chile en casa, quizás el duelo de local de mayor riesgo, y luego dos encuentros por fuera muy complejos, como lo son Perú en Lima y Paraguay en Montevideo. Si se obtiene seis puntos más, para llegar a 13, quedaría en una posición muy ventajosa para la segunda vuelta, en teoría, más manejable. Venezuela tendrá cinco encuentros en condición de local. Es un panorama muy favorable, pero para llegar al objetivo, se debe tener la misma línea de rendimiento, e incluso mejorar ciertos aspectos en el funcionamiento, que las victorias y la buena actualidad esconden.
Por ahora, y hasta que llegue el reinicio en junio de 2012, será el tiempo para seguir probando, para seguir puliendo los conceptos en la serie de encuentros de fogueo. En eso, en la planificación del trabajo a futuro, también la selección ha mejorado muchísimo. Venezuela se encamina a seguir dándole alas al sueño mundialista, pero que sea con los pies en la tierra.   



domingo, 13 de noviembre de 2011

Macondo queda en Suiza


Que dónde queda Macondo. Ni el propio Gabriel García Márquez supo decirnos con exactitud geográfica el lugar preciso, centro de la trama de su gran novela “Cien años de Soledad”. Pero visto lo del viernes pasado, ese sitio que labró el sinfín de historias preñadas de realismo mágico, queda en Suiza.
Es difícil pensar que en un país de probidad casi perfecta, donde todo es esencialmente planificado, pueda haber una villa tan ilustrativa y llena de historias de un imaginario de nunca acabar, como la que se atrevió a describir Gabo. Un nexo prácticamente inexistente, hasta la aparición de un joven helvético, pero con sangre criollita, producto del amor entre un suizo y una venezolana, y que se atrevió a darle vida, con todos los ingredientes de este tipo de relatos, a un vínculo con propio vigor.
Que nadie dude que la noche barranquillera estuviera salpicada de los ingredientes característicos de aquella villa surgida de la extraordinaria mente del escritor de Aracataca. El 11-11-11 no fue solo una fecha alimentada por los esotéricos y numerólogos. Guarín anotó en el minuto 11 y Frank Feltscher cuando restaban 11. El marcador fue 1-1 y en la jornada fueron 11 los goles. No cabe duda, que aquí se escondía algo especial.      
Cuando Feltscher mandó ese balón, bautizado con el nombre del pueblito que fundó José Arcadio Buendía, comenzó a vivir un capítulo especial para él, pero sobre todo, a darle vida a una propia historia que la Vinotinto está empeñada en plasmar. “Tuve suerte en encontrarme la pelota y poder definir”, decía el atacante, tras el partido con su buen español, forjado al calor de su madre, Zaida.
A Venezuela se le estaba complicando el juego en Barranquilla. No era un encuentro bien jugado y Colombia quería sentenciarlo. Llegó entonces a escena la fortuna, la que muchas veces dio la espalda y feneció los sueños vinotintos. Pero, ésta vez, le hizo un guiño a Frankie, para que él se tiñera del insospechado héroe y lo fuera a celebrar con aquel piscinazo.  
El mayor de los hermanos Feltscher es alegre, simpático, dicharachero. Se diría que de suizo posee muy poco y más bien se tratase de alguien más bien tropical, emergido de uno de los personajes, que Gabo le dio vida en su excelsa novela. Cuando el jugador del Grashoppers, le permiten sus obligaciones, viene a Venezuela y se refugia en Margarita, a disfrutar de las hieles playeras y de los manjares culinarios. “Me gustan las arepas, cachapas, empanadas, toda esa m...”, afirma entre risas.
El nacido en Bülach, no dudó nunca en acudir al llamado de César Farías. Apenas con pocas horas de contacto. se enchufó rápido en la dinámica de la selección nacional. Lo hizo  en la lejana y empobrecida Calcuta. Ahí, frente a la Argentina de Messi, revelaba al país de lo que era capaz. Gustó en aquel momento y el viernes terminó de enamorar. Sus primeros pasos tímidos a nivel grupal, se transformaron rápidamente en un chico esplendoroso de emociones, que terminó por contagiar a su hermano Rolf,  
Feltscher se ha convertido en piza de recambio. En el hombre que entra para ponerle vértigo al ataque, alas a los sueños. El que aprovecha todo, incluso los regalos del rival. Ese que la noche barranquillera, se vistió de valiente como el Coronel Aureliano Buendía en los tiempos de guerra surgidos de la novela. “Es el gol más importante de mi carrera”, decía el joven delantero, quien no dudó en atender a todos los medios en la zona mixta. “Lo vamos a lograr. Estaremos en Brasil”, decía el protagonista del juego.   
La costa colombiana, cuna de tantas historias enmarcadas entre lo real y lo divino, entre lo palpable y lo que la mente desea, transcurrió ese relato de fútbol que tuvo un final feliz para Venezuela. Aquel Macondo que suavemente entró en el pórtico colombiano, alimenta ahora un sueño que vive su propio realismo mágico, y que desea transformarlo en realismo puro. Ese, que solo estar en un Mundial de fútbol lo puede brindar. Lo dicho, una historia que apenas inicia, y que se labra con su propio argumento, al mejor de los estilos garciamarquianos. 


martes, 8 de noviembre de 2011

“Fue el partido de mi vida”

* Gilberto Angelucci habla del juego del 2003, cuando Venezuela venció a Colombia en Barranquilla 

Si hay alguien cómo se debe jugar y cómo se pudiera sacar un buen resultado de una plaza tan difícil como Barranquilla, ese es Gilberto Angelucci. El ex arquero de la selección nacional, fue uno de los protagonistas de aquella victoria, forjada el 15 de noviembre de 2003, cuando Venezuela por primera vez a Venezuela.
El actual entrenador de Tucanes de Amazonas, dio su impresión de los que fue aquel glorioso encuentro, y que supuso el inicio de un importante momento que vivió la vinotinto en aquellas eliminatorias. “Fue el partido de mi vida”, señala Angelucci. “Fue el mejor en el que estuve a nivel de selecciones. Jamás en mi vida había sacado tantas pelotas. Recuerda una jugada especial en el que le quitó la posibilidad de anotar a Jairo Patiño, en un mano a mano.
Pero Angelucci, no solo habla de su actuación particular, sino también de lo que hicieron sus compañeros. “La defensa estuvo inmensa, Ricardo David (Páez) fue de los mejores al meterle el pase de gol a Arango”.    
El gigante de Turén recuerda que había que tener mucha concentración para preservar el orden y presionar más afuera. “Les decía a mis compañeros de la defensa que no se metieran atrás y que los obligaran a patear de afuera”, señala.
El cancerbero tuvo fuerte trabajo durante los 90 minutos. Tuvo que embolsar o despejar varios centros, algún cabezazo y reducir varios mano a mano, que tuvo con los atacantes colombianos. Como no nos metíamos en el arco, hizo quizás que no tuvieran media distancia”, sostiene.  
Rememora que el partido se jugó en horas de la tarde con una altísima temperatura y también una elevada humedad. “La deshidratación fue increíble. Perdí cuatro kilos. Había que hidratarse demasiado”.       
Angelucci sostiene que hay varias claves para sacar un buen resultado ante Colombia, en el duelo del este viernes en Barranquilla. Cree que la salida debe ser larga y precisa. “Hay que insistir en mantener el orden, porque eso generará desesperación en el rival. “Debe priorizarse el orden defensivo, salir con jugadas rápidas. Es importante saber aguantar la presión de Colombia”.
Entiende que la responsabilidad no solo recae en los defensores o volantes defensivos sino en todo el equipo. “Hoy vemos a jugadores como Arango y Luis Manuel Seijas colaboran mucho con la parte defensiva”.  
            A deferencia de lo que ocurrió hace ocho años, afirma que esta selección puede jugar con dos delanteros. “Este grupo tiene definido el sistema para dos puntas, con jugadores que tienen recorrido como (Alejandro) Moreno, (Giancarlos) Maldonado, Miku, y guardando a Rondón para el partido de local”. Según su idea, se requieren jugadores rápidos que puedan sorprender con velocidad”.  Considera que es un juego ideal para Frank Feltscher, no solo por su velocidad sino porque sabe conducir el balón.       
            Asume que el equipo debe jugar en un solo bloque, con pocos espacios entre líneas, pero cree que los dos de punta deben estar más liberados. “Para que no tengan que retroceder tanto y así poder darles trabajo a los centrales y a los volantes de contención”. Pero señala que no deben meterse dentro del área de Renny Vega   
Angelucci es de los que cree que es importante quitarle la posibilidad a Colombia de que sume de a tres, ya que se trate de un rival directo por los cupos para el Mundial. “Sería excelente si sacamos los seis puntos en estas dos confrontaciones”.  

domingo, 2 de octubre de 2011

Mi recuerdo sobre Antonio



No tuve la ocasión de trabajar con Antonio Guerra, pero sí la dicha de compartir gratos momentos en un par de viajes, esos se guardan en un lugar especial en la memoria. Uno fue a Maracaibo, para ver al UAM enfrentar al Boca Juniors en la Copa Libertadores de América, y otro a Río de Janeiro, para presenciar la final de 2008 en el mítico Maracaná entre Fluminense y Liga de Quito. En esa ‘Cidade Maravilhosa’ fue también la vida maravillosa, compartiendo lindas vivencias junto a Antonio y al también colega Néstor Beaumont. Compartimos la alegría de los periodistas colombianos, al conocer la liberación de los secuestrados en aquella operación ‘Jaque’.
Antonio, pese a sentir predilección por el beisbol, tenía un sólido conocimiento del balompié. Admiraba mucho el fútbol argentino y deseaba que el venezolano diera ese paso exponencial de crecimiento. “¿Cuándo iremos a un Mundial?”, me preguntaba como quien esperara ese momento con especial ilusión. En sus artículos de opinión y editoriales, fue crítico con las desacertadas situaciones que rodeaban al balompié nacional, todos bien fundamentados y cuyos señalados no encontraban cómo debatir o hacerle frente. Marcó pauta para quienes como yo, seguíamos desde otra tribuna, su labor en Líder. Su ascenso en el periodismo fue tan rápido como su partida inesperada.
Fueron pocos pero imborrables los momentos junto a alguien, que adoraba al deporte en cualquier de sus expresiones. Lo extrañaremos como nunca en el próximo viaje.     

lunes, 26 de septiembre de 2011

Juventud divino tesoro

El famoso poema, “Canción de otoño en primavera” de Rubén Darío comienza con la frase que titula la columna y trata de las bondades que supone esa hermosa etapa de la vida y de la melancolía que se siente cuando se está a punto de perderla. Basado en ello, el Caracas FC comienza a sacar pecho por su apuesta a su inagotable cantera, por lo que fue el riesgo en su momento, la de darle la responsabilidad a los chamos.

El juego ante Mineros de Guayana ha sido la confirmación de que ese reto fue el mejor camino escogido por la institución capitalina. Seguramente la necesidad de dar un giro, por razones económicas y por exhibir su propia producción, el rojo ahora emerge con fuerza entre los favoritos, pero con la etiqueta de su juventud.

Atrás quedaron los tiempos de aquellas nóminas de estrellas o de esa política de hacer fichajes costosos y muy pomposos, que caracterizaron las primeras dos décadas del equipo en manos del Organización Deportiva Cocodrilos.

Hoy, el fuste donde se fundamentan las columnas de las metas del club apunta a sus jugadores, que vienen con el sello de casa desde sus categorías menores. El tiempo le está dando la razón a Philip Valentiner, que entendió la necesidad de hacer un giro drástico en el camino del club.

La cualidad del presidente fue aguantar estoicamente las críticas que le llovieron desde todas partes. La de plantarse como un roble en su postura y reafirmar que lo que estaba haciendo, era el camino correcto. Ya nadie se acuerda de esos malos momentos, cargados de tensión que se vivieron en los alrededores del Cocodrilos Sports Park.

Sin todavía saborear un título desde el momento de la decisión, todo indica que fue la ruta certera. Hoy, la afición y los medios hablan con orgullo de los logros y lo hecho por Fernando Aristiguieta, Alexander González y Josef Martínez., como si se tratara de tres viejos estandartes del club, cuando ninguno de los tres llega a los 20 años de vida.

Hay algo que merece ser también destacado. El triunfo contundente sobre el cuadro de Guayana, se hizo con una plantilla de puros jugadores venezolanos, de los cuales siete salieron de las categorías menores del club. No es que el refuerzo no haga falta, pero no es lo más importante en lo deportivo.

Ya no hay miedo para colocar a un joven de 21 años, como lo es Pedro Caraballo en el arco, a pesar de ser el tercer arquero. En otro club, seguro hubiera apostado por uno de experiencia, ante las dudas, ante el temor. Lo más destacable es que la normativa del sub-20 no es vista como una regla obligada a cumplir. Por el contrario, se ve como un estímulo y no solo ubican a un juvenil, si no que colocan a dos y hasta tres, como ocurrió el domingo pasado.

Mientras la mayoría de los equipos entiende que los hombres de área deben ser futbolistas curtidos en el oficio y conocedores de lo que es la liga, en el Caracas ve que lo normal es colocar a dos chamos, con un enorme talento que ya comienza a dar sus frutos.

Es cierto que desde aquel momento en que se tomó la decisión, el club no ha mantenido una línea de protagonismo como acostumbraba, pero tampoco ha sido un transitar de tropiezos, que hagan pensar en el viejo pasado. Si no se acuerdan de los malos momentos, menos se añoran los tiempos de los buques insignia, que caracterizaron los años de éxito, que vivió el club en los dos últimos lustros. Al contrario de Rubén Darío, al rojo no le embarga los sentimientos por la pérdida de los buenos años. Su fuente se renueva para seguir produciendo la materia prima, que mantiene viva la ilusión.

Lo que sí parece claro es que los títulos se avizoran en el horizonte. Están cada día más cerca. Mientras unos apuestan a las figuras consagradas, a la experiencia; otros como el rojo, lo hace por su juventud. Por eso, con certeza, pase lo que pase, llegue o no el título para rojo esta temporada, el camino escogido es el correcto. Es el camino por la juventud, el divino tesoro.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

No maten al fútbol

Si usted amigo lector, no ha sido víctima de la inseguridad que reina en este país, considérese no sólo un afortunado, sino alguien que puede ser producto de un milagro. Este flagelo que agobia Venezuela, cada día se expande dentro un mar de impunidad por la inacción de las autoridades. La inseguridad incluso, se ha convertido en una de las causas del porqué muchos venezolanos deciden emigrar del país.

Se habla entonces de una nación sentida y enferma, producto de la violencia que sacude las calles día a día. En el fútbol, este problema encuentra un caldo de cultivo perfecto para su reproducción y expansión a todas sus anchas. Si en la calle hay impunidad, en el balompié existe un total desinterés en el tema. En medio de esa desidia y falta de conciencia de sus autoridades, los violentos actúan sabiendo que no les pasará nada. Más allá de copiar modelos y actitudes de otros países, la violencia de los hinchas es alimentada por los mismos clubes, quienes con prebendas y favores, benefician a estos violentos, creando prácticamente brigadas de choque.

El nuevo episodio en Barquisimeto vuelve a levantar las pocas voces de quienes son conscientes que la violencia no trae nada bueno. Sin embargo, el grito desesperado por quienes piden que se actúe, se apaga, en medio de la enorme desidia y falta de conciencia.

¿Cuántas veces se ha escuchado de que ahora sí se va a actuar? ¿Por qué se viola la normativa sobre registro de hinchas y medidas de seguridad que la misma Federación Venezolana de Fútbol elaboró? ¿Por qué no se ha tomado medidas más certeras para acabar con este problema? ¿Por qué no existe colaboración del Estado venezolano para ayudar a combatir a los violentos? ¿Cómo se invita a la afición a acudir si va encontrar en el estadio, violencia y vandalismo? ¿Por qué no hay un solo preso por los continuos episodios de violencia en el fútbol?

Muchas preguntas y ninguna respuesta. La responsabilidad pasa porque los mismos clubes alientan a los violentos. Dan la impresión que prefieren al hincha de una barra - ese que entra sin ningún control, con aerosoles para hacer llamaradas, que tanto hace feliz a los comentaristas de TV y a los mismos directivos de los equipos – que al aficionado que quiere ir en familia y en sana paz.

Prefieren al hincha que va armado con cuchillos, machetes, bajo los efectos de las drogas, y que va generar problemas, que al que solo asiste para presenciar un juego de fútbol. Esa es la verdad.

La TV y muchos radios del interior del país tienen mucha culpa en esto. Es un acto de irresponsabilidad mayúsculo cómo alientan y aplauden a estas barras, disfrutando de sus espectáculos luminosos, sabiendo que lo hacen con elementos peligrosos, que no se puede ingresar a un recinto deportivo. No sólo se trata de un discurso en procura de la paz, sino que se debe ser coherente siempre. La conciencia también pasa por esto.

Es curioso, que a los miembros de la prensa los revisan minuciosamente antes de entrar al estadio, como si se tratara de agentes peligrosos y potenciales a generar violencia, pero los hinchas pueden ingresar todo tipo de artefacto que conllevan riesgo, sin hablar de las armas que también introducen con total libertad.

No más violencia. Urgen medidas. Comiencen por prohibir la presencia de las barras visitantes, ante el desbordado panorama. El país ya está cansado de este flagelo que va mermando y acabando con los venezolanos de bien. Si en realidad quieren al fútbol, háganlo ya.

Hoy fue el Lara, ayer Monagas, antes Anzoátegui, Táchira, Caracas, Aragua, Carabobo. El fútbol entero está incurso en esto. Así sea, por una vez en la vida, los clubes deben actuar unidos, como si fuesen socios de un mismo negocio. Dejen de lado las diferencias y no maten la gallinita de los huevos de oro. No maten al fútbol, por favor.

viernes, 2 de septiembre de 2011

El fútbol también se rebeló


* El balompié estuvo muy presente en el conflicto libio. Los rebeldes lucieron uniformes de sus equipos favoritos. La selección de ese país no detuvo sus encuentros para la Copa Africana de Naciones, seguramente cambiará su color verde por el nuevo estandarte tricolor

El fútbol ha estado ligando de una u otra manera en los acontecimientos que ha devenido en la caída del dictador libio Muamar Gadafi y la llegada de una revolución. El balompié mostró sus vínculos en todo momento en Libia. Es común ver a los rebeldes libios, portar camisetas de sus equipos europeos favoritos, en lugar de uniformes militares.

Los libios aman al fútbol, como el resto de los pueblos árabes y tienen a las estrellas mundiales como sus máximos ídolos. Es el caso de los astros del FC Barcelona, Lionel Messi y Daniel Alves, muy presentes en cualquier punto de la guerra, con sus camisas distintivas.

Cuando en febrero se inició la revuelta en Bengasi, el torneo de fútbol local se suspendió. El estadio de la ciudad de Benina, a 20 kilómetros de Bengasi bautizado ‘Hugo Chávez’, fue tomado por los rebeldes y pasó a llamarse ‘Mártires de febrero’. El campo, inaugurado en 2009 con el nombre del presidente venezolano, fue renombrado en honor a las primeras víctimas de la revuelta contra el dictador libio.

Durante el transcurso de la guerra, el pasado 25 de junio, un grupo de 17 figuras del fútbol libio junto a Adel bin Issa, técnico de Al Ahly - principal club de Trípoli - anunciaron que se unían a la insurgencia. Entre los nuevos sublevados estaban cuatro miembros de la selección libia.

“Gadafi no ha hecho nada por Libia”, sostuvo, en aquella oportunidad, el portero del equipo nacional Juma Gtat. La llegada de los futbolistas fue recibida con júbilo por los insurgentes, y de paso les dio una inyección de moral a su causa.

La selección libia, al momento de iniciar el conflicto, era dirigida por el brasileño Marcos Paquetá, que abandonó su cargo por la situación y fue reemplazado por el serbio Branko Smiljanic. Libia ha venido cumpliendo con los encuentros internacionales clasificatorios a la Copa Africana de 2012.

Ante la imposibilidad de jugar en el país, los jugadores se han desplazado hasta Bamako, capital de Malí, donde juegan de local. El 3 de septiembre jugarán con Mozambique un juego crucial por clasificar. La Copa Africana de Naciones, que debía hacerse en el 2013 en Libia, será posiblemente organizada por Sudáfrica, debido a las consecuencias de la guerra.

Por ahora, en la página de la FIFA Libia sigue preservando la bandera verde, la de Gadafi. La selección, que se le conoce como ‘los verdes’, seguramente pronto cambiará el uniforme y el estandarte, por el tricolor que hoy enarbolan los rebeldes triunfadores.


martes, 16 de agosto de 2011

Cuando se dejó de ser cenicienta


*Hace 10 años, la vinotinto rompió la historia y marcó un hito importante para lo que vendría en el futuro

* La victoria sobre Uruguay inició una era de esperanza dentro de la selección, que se sigue viviendo en la actualidad

Aquel martes 14 de agosto de 2001, no había mucho entusiasmo en el José ‘Pachencho’ Romero de Maracaibo. Apenas 8 mil personas se habían acercado al coso marabino para ver el Venezuela-Uruguay. Tampoco era masiva la presencia de periodistas. El cuadro venezolano ya estaba eliminado de cualquier opción para el Mundial de Corea-Japón, y los charrúas se jugaban sus opciones para estar en la cita asiática. En el bando uruguayo se respiraba un exceso de confianza, seguro de que en Venezuela obtendría tres puntos. La vinotinto venía de tener una discreta actuación en la Copa América de Colombia. Pero peor aún era el panorama de la selección nacional en la historia de las eliminatorias. En 35 años, se había logrado sólo tres victorias en 62 encuentros, con 32 goles anotados y 186 recibidos. “Teníamos una historia decadente futbolísticamente hablando”, afirma Richard Páez, seleccionador nacional para aquel entonces.

El técnico recuerda que ese partido se planteaba de una sola forma. “Ganar o ganar. Veníamos de una mala Copa América y queríamos ver un equipo con una idea convencida de juego”. El juego en sí, fue duro y muy parejo. Por Uruguay estaban figuras reconocidas como Álvaro Recoba, Darío Silva o Paolo Montero, todos de talla mundial que brillaban en Europa. Venezuela con orden táctico supo sortear las peligrosas llegadas del jugador del Inter de Milán y también tuvo llegadas al arco de Carini. El primer tiempo acabaría sin funcionar en el marcador. “Había una atmósfera extraña sobre el partido. Le dije a los muchachos que no era suficiente jugar bien, que había que ganar partidos y obtener resultados, para que ellos mismos se convencieran de sus posibilidades”. Y ese día se cumplió los dos factores deseados. Se jugó bien y se ganó. El primer gol fue obra de Ruberth Morán al minuto 52, al recibir un pase por la derecha de Daniel Noriega. El merideño no se lo pensó para disparar cruzado y batir a Carini. El rostro de rabia desahogada de Morán en la celebración, reflejaba la presión que había por dentro y la necesidad por conseguir una alegría.

Ya en las postrimerías del partido, Alexander Rondón tomó un pase de Giovanni Pérez para poner el 2-0 definitivo e histórico. Era el cuarto triunfo que conseguía la selección en eliminatorias, el primero en ocho años y se llegaba a 7 puntos en ese premundial.

GANAR O ADIÓS

Páez afirma que ese encuentro representaba un punto de quiebre. “Era cumplir con ese partido o poner en tela de juicio el proceso que apenas estábamos iniciando. Tocaba sacar el resultado, de ganar el compromiso porque las cosas se iban a complicar. La única oportunidad que teníamos de sacarnos ese remoquete de cenicienta era apostar al riesgo, al todo o nada, a creer que el venezolano puede”, sostiene el adiestrador.

El discurso era mostrarles a la plantilla que había posibilidades, más allá de las dificultades propias del medio. “No crean que están en la Venezuela desorganizada. Están en la Venezuela de esperanza y ustedes la representan”, dice Páez con satisfacción. Recuerda que cuando le preguntaban a quién le dedicaba ese triunfo, no dudó en hacerlo a aquellos que representaron la camiseta en el pasado y sufrieron con las goleadas recibidas.

“Era una sorpresa histórica hasta para nosotros mismos. Estaba convencido de que esa era la única manera de lograr el cambio. Eran muchas las razones para ser considerada la cenicienta, por tantas deficiencias que rodeaban la actividad en el país”.

El antes y después

Páez señala con orgullo que ese día Venezuela rompió con la historia. Que ese día se acabaron los tiempos de los tres puntos fáciles, los tiempos de la cenicienta, de ese equipo que tenía las excusas fáciles. Después llegaron tres victorias seguidas ante Chile en Santiago, frente a Perú y Paraguay, ambos en San Cristóbal y las cosas cambiarían definitivamente. “Nosotros lo que hicimos para romper el hechizo de los malos resultados, fue liberar el ingenio de nuestros jugadores. Nos habían acostumbrado a pensar más en el rival que en nosotros mismos. Apostamos a todo lo contrario y tuvimos éxito”, manifiesta Páez.

Con el paso de esos dos lustros, el merideño ve con orgullo lo hecho en aquel momento. Siente que fue la primera semilla. “Comenzamos a desarrollar un estilo. Comenzó a nacer una identidad propia que hoy disfrutamos con lo que se ha convertido la vinotinto hoy en día”.