El tope salarial es el límite de dinero que algún organismo o institución puede pagar a sus trabajadores. En el deporte profesional este término es muy utilizado, pues regula el dinero que se les debe cancelar los jugadores. La intención de establecer este tope es mantener a todos los equipos en similares condiciones para el fichaje de deportistas, además de estabilizar la economía de los clubes.
En Estados Unidos, los deportes profesionales como el baloncesto de la NBA, lo viene instituyendo desde de la temporada 1984-85. También en el fútbol americano de la NFL se ha establecido este mecanismo por la misma razón. Antes de institucionalizar este concepto, los equipos estaban en la libertad de gastar ilimitada cantidad de dinero en sus jugadores.
En otros deportes como el beisbol de Grandes Ligas, o los principales torneos de fútbol de Europa, no está establecido. En la pelota, quedó anulado el tope salarial a raíz de la huelga de 1994 que suspendió esa temporada.
En Venezuela, ninguno de los deportes lo ha implementado. El presidente ejecutivo de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB), Rolando Urdaneta, afirma que la institución que preside estudia aplicar este mecanismo para el futuro. “Se tiene que establecer porque los jugadores han llegado a exigir dineros irreales a la capacidad de los equipos”.
Dice que existen enormes diferencias entre lo que el jugador pide y lo que el club le ofrece que puede pagar, por eso hay que ponerle un coto”. Para Urdaneta, si se sigue por el camino actual las deudas van a ser inmensas y los equipos no van a poder contratar a más nadie. Agrega que esto pudiera llevar a la ruina de las instituciones.
Recuerda que los equipos tienen ingresos limitados, ya que los recursos provienen del aporte de los patrocinantes y de la taquilla, la cual por la capacidad de los gimnasios no es muy rentable. “Se hace muy difícil para los equipos pagar a 12 jugadores que quieren ganar 25 a 30 mil dólares al mes”, sentencia. Urdaneta dice que afortunadamente, este año les aprobaron adquirir dólares Cadivi, pues sin ese procedimiento sería muy complicado asumir los costos de la temporada.
“El objetivo es llegar a un acuerdo entre equipos y jugadores, porque ello podría tener beneficios para ambas partes. Los jugadores tendrían contratos largos y garantizados con sus prestaciones y los equipos conseguirían sanear sus economías”.
Posibilidad a futuro
En el balompié no existe la figura del tope salarial, pero no se descarta que pudiera instaurarse. “El tope salarial nunca se ha discutido, pero se ha hablado de no exagerar en las ofertas a los jugadores”, afirma el secretario ejecutivo de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), Jesús García Regalado. El dirigente admite que eso pocas veces se cumple porque los clubes terminan aceptando las condiciones que los futbolistas exigen. “La idea era que los clubes no exagerasen con los sueldos, para que no se inflaran los presupuestos que se convertían en impagables”, afirma.
Sostiene que algunos de los equipos trabajan con presupuestos reales, basados en ingresos concretos como taquilla y publicidad, pero hay otros que no consideran importante los importes por concepto de las entradas, pero se manejan con exagerados salarios. En el fútbol en los últimos años, es una constante que instituciones rompen el mercado con salarios exagerados, para hacerse con lo más granado del talento local, así como con figuras venidas del exterior. Regalado señala que hay una elite de jugadores, que son los que tienen los sueldos exorbitantes y quienes exigen las condiciones ha establecerse en la relación laboral.
La Federación señala que el tema de los salarios extravagantes les preocupa. “Siempre ha preocupado porque es exagerado lo que se paga, con respecto a lo que ganan profesionales de otras áreas en el país, en promedio. En cualquier equipo, los sueldos mínimos están por encima de los 4 o 5 millones de bolívares, muy por encima del mínimo general”.
Regalado advierte que hay equipos de ciudades que no resisten nóminas cuantiosas, por la propia dinámica económica de la región. “Estudiantes de Mérida no aguanta una nómina grande, porque no existen las empresas ni las instituciones de la que pueden sustentarse esa nómina. En cambio el Deportivo Táchira sí, porque es un equipo popular y explotable desde el punto de vista del marketing”.
El problema para la FVF es que son los propios equipos quienes no respetan los acuerdos a los que llegan ellos mismos. Afirma que en el fútbol se puede establecer el tope salarial para darles un equilibrio a todos los equipos. “Sería beneficioso porque también pudiera regular lo que devengaría un jugador extranjero”. En la FVF sólo esperan que algún otro deporte profesional lo establezca, para ellos ver los resultados y estudiar su aplicabilidad dentro del balompié. “No se descarta. Es posible que algún día lleguemos a eso. Pudiera ayudar a sanear la economía de los equipos”, indicó Regalado.

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