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jueves, 27 de enero de 2011

Estudiantes arrastra deudas desde 2007


El drama de los equipos que mantienen deudas con sus plantillas y cuerpo técnico se extiende en el fútbol profesional venezolano. Una de las situaciones más deplorables la vive Estudiantes de Mérida, el campeón nacional de 1980 y 1985, que atraviesa una de sus peores crisis.
El actual plantel estudiantil sufre su vía crucis desde hace varios años. Momentos de angustias que se repiten ante la falta de pagos de los sueldos y que se hecho notoria desde el comienzo de esta temporada. Este mismo mes estalló un conflicto entre el presidente de la institución, Alcides Monsalve, el entrenador Rafael Dudamel y el gobernador de la entidad, Marcos Díaz Orellana, quienes se reclamaron mutuamente la responsabilidad de lo que estaba aconteciendo.
Estudiantes está conformado por un grupo de accionistas, donde se incluye la participación de la Gobernación. “Precisamente el conflicto se genera porque no todas las partes aportan dinero y más bien esperan que todo el financiamiento provenga del organismo regional, que apenas tiene 10% de las acciones del equipo”, señala Ricardo Cabrera, representante del ejecutivo merideño.
TalCual intentó comunicarse con Monsalve pero no pudo localizarlo. La precaria situación del albirrojo desencadenó que algunos de sus mejores jugadores dejaran el equipo y buscaran una nueva divisa. Así ocurrió con Leonel Vielma, quien se fue al CD Lara; con el colombiano Mauricio Romero, ahora con Real Esppor; y con Heiber Díaz y Leonardo Morales, que regresaron al Deportivo Anzoátegui. La nómina durante el Apertura era de 425 mil bolívares fuertes.
El conflicto económico determinó que el equipo prácticamente no cumpliera su pretemporada para asumir de la mejor forma el torneo Clausura. Incluso, el utilero secuestró el material en reclamo porque también se les adeudan varios meses de salario. Con esa fragilidad jugó su primer encuentro y perdió 2-1 en el estadio “Guillermo Soto Rosa”, destinando lo recaudado en taquilla (hasta la prensa pagó su acceso) a pagar un mes de sueldo, del total adeudado, a los jugadores que se mantienen en el equipo. A los futbolistas ya se les deben tres meses de salario, más lo que va corrido de enero. Dentro del drama, es un alivio que la afición respondiera positivamente al asistir en número de 4.643 personas.
Problema viejo
Las deudas de Estudiantes no son sólo de reciente data. En octubre de 2010, un grupo de futbolistas, junto al ex entrenador José Nabor Gaviria, introdujeron ante la Junta de Arbitraje de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) un reclamo por la deuda salarial que el club mantenía con ellos. Los jugadores Martín López, Elvis Martínez, David Medina, Juan Pabón, René Salazar, Manuel Rodríguez, William Díaz, Gregory Luzardo, Gavidia y el preparador de arqueros, Hugo Briceño, llevaron a cabo los reclamos por salarios no pagados. La Junta de Arbitraje abrió un primer acto conciliatorio, que hasta la fecha no ha tenido respuesta por parte del equipo. En total la deuda a este grupo es de 293.050 bolívares fuertes.
Aún más viejas son las deudas con otros futbolistas y entrenadores. Le deben al actual estratega José de Jesús Vera y a su asistente Ruberth Morán desde cuando se desempeñaban en el banquillo estudiantil. También reposan actas conciliatorias de los jugadores Leopoldo Jiménez, Engelberth Briceño, Duvier Riasco y Gabriel Urdaneta, quienes también reclaman sus salarios. A la FVF llegó una demanda de FIFA introducida por el colombiano Ferley Villamil, quien jugó en 2007 y que reclama el pago por 30 mil dólares. Las demandas interpuestas por el organismo mundial son de cancelación obligatoria.
En una carta pública de Monsalve advierte que además de la demanda de Villamil están por llegar las de los jugadores Silvio Mendes (brasileño), Nelson Olveira (uruguayo) y Andreé González, por deudas correspondientes al año 2007, cuando Jorge Cegarra era presidente del equipo.
Son muchos los pasivos que arrastra el conjunto merideño, producto de la irresponsabilidad de quienes han tenido las riendas del club en los últimos años. En caso que Estudiantes no pague, correrá el mismo destino del Unión Atlético Maracaibo. Puede perder puntos, o incluso la categoría, y no podría volver ascender hasta que no cancele lo adeudado.
Pieza de lujo
En medio de esta situación de mucha necesidad, Estudiantes anunció la contratación en calidad de préstamo del arquero Rafael Romo, quien pertenece al Udinese de Italia. El cuadro merideño anunció que la llegada del cancerbero no generará ningún tipo de gastos al club, ya que un grupo de empresarios se hará cargo de su salario. Muchos se preguntan cómo es posible que a Romo sí se le garantice su salario y a la actual plantilla se les adeude, sin saber a ciencia cierta cuándo se va a pagar.

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